A lo largo de la historia, las enfermedades que alteran el aspecto físico han despertado curiosidad en los humanos, y más aún, aquellas relacionadas con la talla y el crecimiento. El Gigantismo y la Acromegalia no sólo han fascinado a las personas en general, sino también a los médicos. La historia de la Acromegalia es un tanto paralela a la historia de la Endocrinología. Si nos remontamos a miles de años atrás, la evidencia más temprana de Acromegalia, aunque con pobre veracidad, es la historia bíblica del gigante Goliat , que medía un equivalente a 2,74 metros. En el legado egipcio, retratos en piedra del Faraón Akenatón (1372-1336 a. C.) perteneciente a la 18º dinastía, muestran rasgos típicos de Acromegalia. En tiempos romanos, en las monedas de la época se destacaba el rostro de otro gigante que se destacó por su altura extraordinaria (2.6 m) y su asombrosa fuerza; el Emperador Cayo Julio Vero Maximino (217-238 d. C.), conocido como Maximino...